Por Héctor Hugo Bustos

El COVID hoy ocupa la mayor parte de mi tiempo. Como médico, como padre, como hijo, como miembro de la sociedad, como ser humano, como víctima de los daños colaterales que sobrevengan.

Llevo un seguimiento puntual de todo lo que se publica a diario para intentar comprender, responderme preguntas, conversar con esta situación inédita.

La siguiente lista es parte de algunas reflexiones que me asaltan a todas horas: mientras estudio, mientras verifico información, mientras me sobresalto, mientras me indigno, mientras me reconcilio, mientras me caigo y me levanto. Cuando trato ser objetivo, también optimista, o igualmnete cuando, como a todos, me ataca el fantasma de la duda y la desesperación.

Creo que no hay mejor manera de disertar sobre un tema, de hurgar, de llegar a lo profundo, que cuestionándose y buscar respuestas. Algunas apegadas a la ciencia, pero otras (muchas de ellas) provienen de una parte menos rígida: las emociones.

¿Cómo nos sentimos ahora? ¿Cómo dormimos y despertamos? ¿Qué nos abruma y por qué? ¿Y para qué?

MIS  LECCIONES DE LA PANDEMIA  

a)       El virus: una pelotita de 70 millonésimas de milímetro, utiliza la estupidez humana. No tiene patas. Se mete a transportadores con patas. 

b)      Cuando un líder político te dice “no pasa nada”, ¡aguas! 

c)       Las pandemias son resultado de la actividad humana. Son zoonosis. Brincan la barrera de las especies. La crianza, aves, cerdos encerrados. Técnicas de reproducción masiva. Invadimos hábitats.   

d)      La diferencia de esta pandemia fueron el internet y las redes sociales.    

e)      La polarización como vector de relación.

f)        La mujer dirigente se erige como género de confianza y decisión.

g)       Hay que tener la mente abierta. No hay enfermedad, hay individuos.  Es decir; el mismo virus en un diabético se comporta diferente.

h)      Una estrategia de vigilancia con pruebas diagnósticas impide la precisión de  casos, contagios, seguimiento, suministros, muertes. El virus le jugó una broma al modelo centinela – 70 % asintomáticos. 

i)         La ciencia es ciencia. Supeditada a partidos o política es fatal.

j)        La pregunta no es economía o número de casos. La pregunta es: ¿con nuestra economía, cómo podemos disminuir el número de casos? 

k)       La población grita, prioriza su entendimiento, potencializa sus miedos. Hay que escuchar sus razones. Mucha gente murió en su casa. Se escapó de hospitales. Se suicidó en hospitales.

l)        Cautela con la información. Se predijo que 70-80% de la población nos íbamos a contagiar. Hoy hay incidencias mundiales  de contagios en general  < a 10%.

m)    El tema no son las máquinas.  Una máquina es una extensión o auxiliar del conocimiento. El ventilador requiere conocimiento, experiencia.  Un intubado puede tener un rango de mortalidad  entre 2 a 80%.

n)      No deposites tu inquietud o tranquilidad en una curva. Las curvas se alimentan de datos y estos de bases, de recolecciones, de casos y ¡puff! de muertos.  

o)      Una pandemia tiene costos de todo. Uno de ellos es la salud mental. Se queda un estado “particular”. Como una paja. Se incendia. Mayor violencia intrafamiliar. Mayor violencia infantil. Mayores manifestaciones públicas. Mayor todo.     

p)      El dinero, el ingreso, los recursos tecnológicos sirven, pero no son el principal determinante  de la salud de un país. Las más altas tasas de mortalidad fueron en EUA, Italia, Francia, España, GB, Suecia. Países con menor PIB como  Vietnam; cero muertes, Costa Rica 10 , Paraguay 11. 

q)      Aguas con los chinos. Se enteraron de la pandemia. No la comunicaron. Se armaron. Protegieron Beijing y permitieron vuelos internacionales. Nos compraron instrumental médico y luego nos los vendieron a lo “chino”.

r)       La diferencia entre el conocimiento médico científico (ensayos clínicos doble ciego con grupo control) y las terapias “maravillosas” son el internet y el facebook,  y registrarlos como suplementos.         

s)       El espíritu humano mercantilista no respeta la vida humana. Equipos médicos vitales  se vendieron con sobreprecio.

t)        México. Los que se quedaron en casa. Los que tenían que ir a chambear. Los que no creyeron.

u)      El conocimiento humano volcado a la generosidad es incomparable. Nunca antes diarios, revistas médicas, internet habían puesto tanto conocimiento “gratis” al servicio de la humanidad.  

v)       La pandemia del paradigma. Es posible trabajar en casa, reconocer a tu familia, crear nuevas formas de comunicación.  Hasta comer en tu casa.

w)      Los humanos invadimos los espacios de animales. Ellos regresaron a sus hábitats naturales. Los jaguares en vez de un río ahora encontraron un Marriott. 

x)       Los cargos, el ego confunden tu universalidad. El presidente ve sus intereses. El gobernador los suyos. El Presidente municipal los suyos. El director los suyos. And so on. 

y)       La pandemia del hallazgo. En medio del dolor fue posible hacer una pausa. A cada uno nos replanteó.  

z)        Para salir de esto, requerimos cambiar el pronombre. El YO por NOSOTROS.  

El Genoma del virus tiene 29, 903 secuencias de letras: a,u,g,c. 

Yo creo que LAS LETRAS  son D.I.O.S. que con sus caminos misteriosos, profundos, compasivos, aleccionadores  está conduciendo a cada uno  a una parábola  diferente.

La mía es tocar mi corazón.