En este día del Medio Ambiente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanza un llamado al mundo a hacer conciencia entre los gobiernos, las industrias y en particular la población en general para proteger el planeta en un trabajo conjunto.

El Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra desde hace 45 años, está dedicado este año a la contaminación del aire, ante lo cual Naciones Unidas hace un llamado a la acción para combatir tan grave problema que afecta a millones de personas en el mundo.

En particular, la ONU pide en una declaración actuar con “contundencia” para mejorar la calidad del aire, con impuestos a la contaminación, poniendo fin a las subvenciones a los combustibles fósiles y dejando de construir nuevas centrales de carbón.

China, uno de los países más afectados por la polución y que trabaja en revertir esa situación, es este año el país anfitrión de la celebración y lanzó una invitación para considerar los cambios que cada persona puede hacer en su día a día para reducir la contaminación del aire.

Y de esa manera dejar de contribuir al calentamiento global para lograr objetivos tanto individuales como globales: detener los efectos malignos en la propia salud y la del planeta.

En esta fecha conmemorativa, la ONU busca promover el rol de la población mundial en el cambio de actitud hacia los temas ambientales y generar conciencia de la grave contaminación del aire, con el único fin de garantizar un futuro más sustentable y saludable.

“Necesitamos una economía verde, no una gris”, afirmó el secretario general de la ONU, António Guterres, en un mensaje trasmitido la víspera.

La contaminación del aire figura entre las 10 amenazas a la salud global en 2019, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), y tiene un doble impacto: en la salud de los seres humanos y en el cambio climático mediante las emisiones de carbono.

Alrededor del 90 por ciento de la población mundial respiramos aire contaminado y los más pobres y marginados resultan los más afectados, de acuerdo con la OMS.

Unos siete millones de personas mueren cada año por la exposición a partículas del aire contaminado que entran a los pulmones y el sistema cardiovascular. La mayoría de los decesos ocurre en países de ingresos bajos y medios en regiones como el Mediterráneo oriental, Europa y América.

Las partículas contaminantes se encuentran en todas partes, incluso el hogar es la principal fuente de contaminación por la quema de combustibles fósiles, maderas y otros de biomasa para cocinar, calentar, etcétera.

También la industria, el transporte, la agricultura y residuos son otras fuentes que contaminan el aire.