A Ras de Suelo
Por Iván Juárez*

Es muy importante que las y los vecinos sean los primeros en preocuparse por la seguridad y tranquilidad de las colonias, barrios y comunidades a las que pertenecen. La capacidad de generar interlocuciones con la autoridad a partir de la exigencia genuina de resolver problemas tiene más amplias posibilidades en territorios donde existe un compromiso ciudadano por colaborar para beneficio de más personas.

El programa de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia del Consejo Ciudadano de Seguridad y Justicia del Estado fue diseñado para sensibilizar a la población sobre la relevancia y necesidad de promover acciones preventivas para la convivencia pacífica; y focalizar la atención de los delitos que ocurren con mayor frecuencia en las localidades implementando estrategias específicas.

Mediante este programa se brinda acompañamiento con propuestas técnico-metodológicas enfocadas a la prevención comunitaria y reconstrucción del tejido social; entre ellas, la elaboración de breves diagnósticos en los que la participación ciudadana permite conocer con mayor profundidad tanto necesidades como causas del deterioro social; las marchas exploratorias, un ejercicio de reconocimiento de espacios inseguros; talleres sobre cultura de la legalidad y justicia; y seguimiento de las acciones comprometidas entre colonias y sus autoridades.

La colaboración de la ciudadanía con las instituciones en distintas temáticas de prevención del delito contribuye a la reconciliación entre ambas partes, permitiendo recuperar la confianza. Al fungir como puente, el Consejo Ciudadano facilita estas interacciones con el fin de poner a disposición de la ciudadanía opciones reales para resolver necesidades y el encuentro directo con los gobiernos, a través de sus funcionarias y funcionarios, en el trabajo de campo.

Durante los últimos meses el Consejo Ciudadano en coordinación con dependencias municipales y estatales de las áreas de seguridad, tránsito y servicios públicos, llevó a cabo distintas acciones en materia de prevención del delito con vecinas y vecinos de las colonias y unidades habitacionales Bosques de San Sebastián, Volcanes, Fovissste San Roque, San Francisco Mayorazgo, Huexotitla, Gabriel Pastor, Chachapa, Universidades y el barrio de El Alto.

La prevención de la violencia y la delincuencia debe ser enfocada bajo dos aspectos. Por un lado, reducir factores de riesgo en diferentes niveles sociales que van desde la individualidad hasta el ámbito comunitario y social; y en otro sentido se deben robustecer todos aquellos factores que promueven la paz y el desarrollo social, como lo son la convivencia y la confianza.

De este modo, el generar una alianza entre personas y gobierno para resolver problemáticas en específico de las comunidades se convierte en un ejercicio de gobernanza y de corresponsabilidad al hacer de las y los ciudadanos objeto y sujeto de estas intervenciones. Transformar localidades sólo es posible desde su interior con una amplia participación.

La coordinación de todos los agentes y actores e instituciones involucradas en la prevención de la delincuencia es un mecanismo indispensable para el éxito de cualquier programa o política de seguridad ciudadana.

Gozar de seguridad no es una opción sino uno de los elementos sustantivos del Estado de Derecho. Recuperar la posibilidad de poder ejercer todas nuestras libertades es una tarea sumamente demandante pero sólo posible con la generación de relaciones positivas de las que nadie quede exento, es decir, reconstruir desde la comunidad.

*El autor es director de Comunicación del Consejo Ciudadano de Seguridad y Justicia de Puebla @CCSJPuebla

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