“Veo el mundo en mi ventana” fue la frase que inmortalizó Michael Collins, quien en 1969 hizo historia al viajar en el Apolo 11 junto con los astronautas Neil Armastrong y Buzz Aldrin, quienes se convirtieron en los primeros hombres en caminar sobre la Luna.

Pero no haber sido de los primeros hombres que caminó sobre la Luna, pareció nunca importarle, sus relatos sobre aquella histórica misión estaban llenos de emoción.

“Cuando partimos y la vimos, oh, qué esfera tan increíble”, relató en 2019 en Washington, a propósito de conmemorarse el 50 aniversario del hito espacial.

“El Sol estaba detrás de ella, por lo que estaba iluminada con un círculo dorado que hacía que los cráteres fueran realmente raros, debido al contraste entre el más blanco de los blancos y el más negro de los negros”.

“Con todo lo espléndido e impresionante que fue, no fue nada comparado con lo que vimos a través de la otra ventana”, continuó. “Allí estaba ese guisante del tamaño de tu uña con el brazo extendido, una cosita tan hermosa arropada en el terciopelo negro del resto del universo”.

“Le dije al centro de control: ‘Houston, veo el mundo en mi ventana’”.

Así, es como el que fuera llamado “el hombre más solo de la historia” tras haberse quedado 32 horas sin compañía alguna en la inmensidad del espacio, recordaba ese fabuloso viaje.

Michael Collins falleció este miércoles 28 de abril a la edad de 90 años, tras perder la batalla contra el cáncer, por lo que de los tripulantes del apolo 11, solo Aldrin queda con vida.