La Quinta Columna
Por Mario Alberto Mejía

Cuando un gobernador quería ejercer el poder, daba un manotazo.

Rodolfo Ruiz, director de E-Consulta, siempre tocó los huevos de King Kong.

No siempre.

A veces.

Cuando su interés así se lo decía.

Hay varias historias inéditas en las que terminó encubriendo a varios ex gobernadores.

Pero ése no es el tema.

El tema es el que nos ocupa.

Vea el hipócrita lector:

El gobernador Miguel Barbosa me respondió esto sobre él en la tercera parte de una larga entrevista que publicamos hoy:

“Se acabaron como críticos. Ya nadie les publica nada. También, te insisto, hay columnas inteligentes que son respetables porque tienen sentido. Cuando ves que no tienen sentido, no importan. Dejan de tener valor en el momento mismo. 

“Hay sobre todo un periodista que se dedica todos los días a golpear a mi gobierno. Todos los días, todos los días. ¿Sabes cuándo termina su columna? Cuando la publica. Ya. Porque nunca ha probado absolutamente nada. Todos los días denuncia una irregularidad y en el momento que la publica se acabó la columna. 

Pero hasta ese tipo de columnas veo. Todas las leo, porque yo no soy de los que me aíslo. Yo sí conocí a presidentes de la República a los que que les pasaban fichas. Fichas de las columnas y todo esto. No dejas de empezar a vivir en cajas de cristal. Los hombres del poder empiezan a construir alrededor de ellos cajas de cristal, pero yo no. Cuando veo que hay cajas de cristal que empiezo a construir, llego con mi martillito —como de las feministas— y, ¡zas!, le pego”.

Hasta aquí la larguísima pero necesarísima cita.

Rodolfo se queja de algo a lo que hemos estado sometidos muchos.

Quien esto escribe vivió días y noches intensas sometido al fragor de múltiples denuncias.

Hubo quienes querían meterme a la cárcel sin rubor alguno.

¿Qué hizo quien hoy se queja?

No sólo guardó silencio.

Aplaudió estentóreamente.

Lástima que el abogado que lleva los casos —Florencio Madariaga— no haya perdido un solo caso en el tema de Daño Moral.

Todos los ha ganado.

Veinte zopilotes vuelan sobre el impoluto.