Después de 27 éxitos de taquilla, las películas de superhéroes de Marvel no tienen más mundos que conquistar, así que ahora se dirigen a universos paralelos.

La muy anticipada Doctor Strange en el multiverso de la locura, que se estrena este viernes, envía al hechicero, interpretado por el inglés Benedict Cumberbatch, a saltar entre extrañas, coloridas y aterrorizantes nuevas dimensiones, con la ayuda de la recién llegada adolescente América Chávez (Xochitl Gomez).

La película explora el concepto de «multiverso», popularizado por los libros del superhéroe de caricaturas, en el cual universos infinitos, e infinitas versiones de cada personaje, héroes o villanos, coexisten lado a lado.

«Sí, abrimos esa puerta de par en par. Y les voy a decir algo, es hermoso, es muy hermoso», dijo Cumberbatch durante el estreno mundial en Los Ángeles.

Pero ¿se está volviendo muy complicada una franquicia de Hollywood que ha prosperado haciendo al mundo de las caricaturas accesible para amplias audiencias?

Doctor Strange en el multiverso de la locura está lleno de referencias no sólo a las películas que le precedieron, sino también de series de televisión de la plataforma Disney+ como WandaVision y Loki.

Una reseña de la publicación The Hollywood Reporter dice que el concepto de universos paralelos «comienza a parecer una muletilla de la franquicia».

La repetida trama «es una idea fascinante» que sin embargo puede ser demasiado para un universo como el de Marvel, «que ya tiene prácticamente un número infinito de personajes y eventos», escribió John Defore.

La franquicia ha puesto de cabeza las recomendaciones convencionales sobre la falta de atención de los adolescentes de la Generación Z con éxitos como «Avengers: Endgame», de 2019, que fue la última de más de veinte películas interconectadas, retrocediendo más de una década a la original «Iron Man – El hombre de hierro» (2008).