Por Luis Conde  

Cuando Morena asumió el control y mayoría del Congreso poblano, sus simpatizantes celebraron que después de tanto tiempo las voces de activistas y las luchas de las mujeres por el reconocimiento de sus derechos sexuales y reproductivos por fin serían escuchadas y se haría una legislación progresista para garantizar los derechos buscados en todos sus años de lucha.  

No fue así. A menos de un año de que los partidos integrantes de Juntos Haremos Historia, (liderados por el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador) tomaron el control del legislativo poblano, las voces críticas a gobiernos anteriores y a la omisión de reconocer y garantizar derechos para todas las personas hicieron silencio. O casi todas las voces.  

Si en el Congreso poblano hay una voz que se convirtió en el rostro de la lucha por el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y grupos de la comunidad LGBT+, es la de Rocío García Olmedo.  

Para muchos sería una sorpresa que la legisladora emanada y formada en las filas del Partido Revolucionario Institucional, históricamente de derecha, se haya convertido en el pararrayos de ataques de grupos conservadores y en el rostro más visible en el legislativo local por el reconocimiento de los derechos de las mujeres a decidir sobre su cuerpo; sin embargo, no es así.  
 
Desde sus inicios en la política, Rocío García Olmedo  se abocó de lleno a enarbolar la bandera de las mujeres desde el reconocimiento de sus derechos políticos, hasta su visibilización en la vida pública en los partidos y el país, no sólo desde las filas del Revolucionario Institucional, sino desde la academia, en donde la legisladora ha impulsado a grupos de mujeres para reconocerse e impulsar su talento y aptitudes en todos los ámbitos de la vida, pública y privada.  
 
Si bien este 2019 fue un año complicado tanto políticamente como a nivel social, una de las más grandes dificultades para la legisladora local fue la integración de un equipo de trabajo en conjunto con nuevos perfiles sin experiencia política emanados de un partido de reciente creación: MORENA. Y aunque se trató de un obstáculo grande dentro de la legislación poblana, pesó más la decepción, pues para García Olmedo, quienes llegaron a las curules en el Congreso poblano traicionaron a quienes confiaron en ellos al rechazar temas como matrimonios igualitarios y la despenalización del aborto.  

Rocío García Olmedo: Los derechos humanos en Puebla, la gran decepción

Disciplina, el sello de la casa  

La línea transversal que conecta todos los aspectos de la vida de Rocío García Olmedo es la disciplina, una disciplina que no comienza poco antes de las cinco de la mañana –cuando inicia su jornada– y que no termina al salir del edificio del centro histórico que alberga al poder legislativo.  
 
Esa línea toca todas las aristas de la diputada, desde la puntualidad –que considera una de sus más grandes virtudes– hasta su trabajo legislativo, en donde confiesa ser una persona obsesiva que le presta demasiada atención al detalle. Y decir que le obsesiona su labor es quizás quedarse corto, pues antes de que inicie formalmente un periodo ordinario, García Olmedo dedica noches enteras a revisar a detalle cada una de las propuestas y modificaciones que presentará y defenderá en el Pleno.  Y es que después de una vida dedicada política, la legisladora nacida en Tehuacán, pero criada en Atlixco, sabe que la creación y análisis de leyes no deben tomarse a la ligera, mucho menos en una etapa tan compleja para Puebla luego de tener cinco gobernadores antes de que Miguel Barbosa Huerta asumiera el cargo en el mes de agosto. 

Conocer la norma vigente, delinear la política pública y defender ideales colectivos es una labor de tiempo completo, por eso la también ex diputada federal busca integrar su visión desde la academia, donde da clases a las nuevas generaciones de abogados, hasta el poder legislativo, donde ha enfrentado al fantasma de la pasividad que se posó en la mayoría de diputados.  

Luis Conde: Este año está a punto de terminarse, ¿qué nos queda a deber el legislativo a nivel local?  

Rocío García Olmedo: Todos estos temas que tienen que ver con Derechos Humanos, no solamente la no criminalización de las mujeres, también el matrimonio igualitario, que son derechos humanos de hombres y mujeres con orientaciones sexuales diversas en los que ya tenemos hasta un resolutivo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en el que se volvió a tocar un evítese de una iniciativa del estado, que trasctocó ese tema en el Código Civil, y lo votaron en contra.  Esa me parece que es la más alta decepción que puede haber en un grupo de esta naturaleza, pues muchos y muchas votaron por ellos justamente por toda esa plataforma política y compromisos políticos que ellos fueron promoviendo en sus campañas. Son postulados de su partido político, son postulados que además han caminado en la Ciudad de México con ese partido, y en Puebla pareciera que son de otra filiación política.  

LC: ¿Un acierto que destaque del legislativo?  

RGO: No hay algo muy notorio. No lo sé, no podría decirte si tuvimos algún acierto. Se trabajó en el presupuesto para este año y me parece que no se logró el objetivo deseado en lo que tiene que ver con derechos humanos.  

He presentado diversas iniciativas, por ejemplo, está la de paridad y no ha sido dictaminada aún. Hay muchos pendientes todavía como para poder dar una buena opinión.  

LC: Ha sido secretaria general del partido, diputada federal, académica, legisladora local por tercera ocasión. ¿Qué es lo que sigue en la carrera de Rocío García?  

RGO: A mí ya no me gusta lo que veo, desde la política estatal así como desde la política nacional. Veo muchos desaciertos.  También veo, y es lo peor, que no les gusta que les digas nada, ni desde lo nacional ni desde lo estatal, y eso me parece muy peligroso. Yo estoy acostumbrada a decir las cosas, lo digo desde mi partido político, lo he dicho internamente, he sido muy crítica con mi partido y lo he sido hacia fuera cuando hay cosas que considero que debemos recapitular.  

Por supuesto no todo lo que yo digo tiene que ser, sin embargo, creo que siempre he sido una mujer que he argumentado mis posiciones y he debatido y defendido mis ideas. Si alguien lo hace y logra convencer, yo misma he sido de las mujeres que ha reconocido el error. No sé qué vaya a ser mañana.  

LC: Al término de esta legislatura, ¿usted buscará alguna otra posición pública o qué es a lo que le gustaría dedicarse?  

RGO: No lo he pensado por ahora. Para mí la academia es muy importante; dar clases y esas poquitas experiencias que uno puede ir teniendo, transmitirlas a las nuevas generaciones de jóvenes. Lo seguiré haciendo, eso para mí es fundamental. Escribir los pocos ensayos o los muchos ensayos que yo intento hacer semanalmente desde hace muchos años, eso me gusta mucho también.  A veces no tiene tiempo una para leer, a lo mejor vale la pena ya retomar algunos tiempos en ese sentido. No sé qué vaya a ser mañana o qué va a pasar mañana, lo que sí puedo asegurarte es que lo que veo hoy, no me gusta.  

LC: ¿Considera al Derecho y a la Política sus más grandes pasiones?  

RGO: Sí, en la política encontré el formato no sólo para profesionalizar mi actuación y  para elevar mi nivel académico, porque es también una constante para mí. En paralelo siempre voy trabajando mi perfil académico con mi nivel político o partidista, pero lo académico no lo dejo, siempre estoy estudiando, siempre estoy buscando qué más poder aprender y yo creo que ahí encontré una buena manera de ayudar por tantas necesidades que hay. Cuando mi partido político se encaminaba por causas, así lo aprendí. Soy una mujer bien formada partidistamente y ese fue mi camino, donde lo pude encontrar y me pude sentir satisfecha con mi labor cotidiana y satisfecha de mí misma y también que me permitió ser muy exigente, como consecuencia con todos los que me rodean, porque pregúntale a quienes han sido mis alumnos en la universidad… 

LC: Es muy complicado encontrar a veces este perfil que usted tiene; de llevar una vida política muy activa y dedicarse también a la academia. Generalmente las figuras políticas se enfocan sólo en eso, en lo político, y descuidan la otra parte, la del conocimiento. ¿Cómo ha logrado combinar esto? 

RGO: No sé, creo que tu misma inquietud personal te va ayudando a ir vinculando las cosas que te van gustando en la vida y a mí eso me ha costado mucho, yo creo que por eso he puesto mucha atención en ambas cosas y sí, no es fácil.