por Cecy Rendón 

Estamos acostumbrados a ver a alguien en un coche de lujo o con una bolsa carísima y pensar “él es rico” o “ella tiene mucho dinero”; no es un asunto de redes sociales, mucho menos es algo nuevo.

Desde que la revolución industrial facilitó la producción en masa de bienes de consumo, también facilitó la producción en masa de bienes de lujo. Durante el siglo XX los medios de comunicación masiva se encargaron de difundir el mensaje de que la riqueza venía de la mano de accesorios de lujo como coches, bolsas, ropa, zapatos, restaurantes y destinos exclusivos.

Estamos programados para pensar que esos símbolos representan la verdadera riqueza, pero eso no siempre es cierto, de hecho, en la mayoría de los casos es completamente falso.

Dicen algunos poblanos, muy orgullosos de su estadística, que Puebla es la ciudad en México en donde más autos de lujo hay per cápita (estadística de la cual no he encontrado fundamento). Puede que sea cierto… lo que también es cierto es que es la única ciudad en México en dónde yo he visto que le ponen espectaculares a la gente que no paga sus deudas o que no le paga a sus socios de negocios.

Espectaculares o no, no es un problema exclusivo de los poblanos. Muchísimas personas en todo el mundo manejan autos de lujo, se visten con las marcas más caras y al mismo tiempo viven endeudados, haciendo fraudes para mantener su estilo de vida y desesperados por aparentar ser ricos.

Como bien dice el dicho “Coches vemos, carteras no sabemos”. Con el auge de los créditos, hoy más que nunca es muy fácil endeudarse para comprar accesorios de lujo, subir la foto a redes sociales y parecer rico. Pero parecer definitivamente no es ser, y eso hace toda la diferencia.

Empecemos por definir un pequeño término: libertad financiera. La libertad financiera se define como “la capacidad de una persona de vivir cómodamente de la rentabilidad de sus inversiones y/o activos”. En otras palabras, la libertad financiera es la capacidad de alguien de vivir indefinidamente sin tener la necesidad de trabajar para producir dinero. Libertad financiera es la verdadera medida de la riqueza, cuando alguien es libre de decidir sobre su tiempo y su vida, y no está amarrado por la necesidad de trabajar para vivir.

Obviamente la cantidad de dinero que alguien necesita para vivir cómodamente varía de persona a persona, así como lo que cada quién decide hacer con su tiempo.

Hay persona que son libres financieramente con relativamente poco dinero, así como hay personas que deciden seguir trabajando por gusto, no por necesidad.

Lo importante de este concepto es la capacidad de decidir sobre tu propia vida, porque mientras tienes que “corretear la chuleta” ni tu tiempo ni tu vida son completamente tuyos.

Aquí es donde los símbolos de riqueza pueden jugar totalmente en contra de la libertad financiera. Una deuda utilizada para comprar accesorios de lujo no te hace más rico, te hace más pobre.

Quiero aclarar que si tienes un presupuesto asignado para tus lujos, estás en todo tu derecho de gastar el dinero en lo que más te gusta, en lo que te plazca; es tu dinero, tú lo trabajaste, tú lo ahorraste y solo tú puedes decidir en que gastarlo.

El problema es cuándo la gente se endeuda para comprar cosas que la sociedad identifica como símbolos de riqueza.

Una deuda saca dinero de tu cartera y normalmente no lo saca una sola vez, lo

obtiene constantemente en forma de mensualidades. El plazo que tienes en tu deuda, es tiempo que no vas a recuperar, tiempo que le debes al banco y tiempo en el cual no eres libre financieramente, sino todo lo contrario, te vuelves esclavo de tus deudas por pagar.

¿Quieres ser verdaderamente rico?

La clave es el trabajo enfocado, el orden con el dinero y la paciencia.

Todo mundo quiere hacerse rico de la noche a la mañana, cuando en realidad (fuera de muy pocos casos en la historia) es un proceso que lleva años, hasta décadas.

La riqueza es una consecuencia, un resultado que se ve después de mucho tiempo de aprender constantemente, de levantarse de innumerables fracasos y de construir la libertad financiera poco a poco.

Existen infinidad de libros y talleres que hablan sobre el tema, te puedo recomendar mi favorito: Los Secretos de la Mente Millonaria de T. Hará Eker.

Búscalo, léelo, aprende a manejar tu dinero, y la próxima vez que te sientas tentado a endeudarte para comprar un accesorio de lujo te será mucho más fácil resistir el impulso y dedicar ese dinero a una verdadera inversión que te ayude a construir tu libertad financiera.