por LAMATOGROSSO
Señoras y señores:
Por favor, redirijamos nuestra indignación a otro cauce, y les voy a decir por qué…
Fiestas como la que hubo este fin de semana en Tabasco, siempre han existido. Acordémonos de “El Negro” Durazo con su Partenón; con su casa llamada Nirvana, en donde venía Luis Miguel a cantar, a donde iba Andrés García a flojonear y beber, a donde todo era opulencia, donde llegaban helicópteros; donde hasta el presidente quería una casa así; en donde estaban urgidos de que se les viera la lana… pero ojo: no existían redes sociales.
El día de hoy con, esta tecnología, los propios protagonistas de la historia filtran sus videos para que se les note el músculo, y las monedas, por supuesto.
Están politizando este tema. y no sabemos bien a bien quién es el papá de la niña “Mafer”, la quinceañera en cuestión.
Un poco de contexto: el papá supuestamente es un empresario de hidrocarburos tabasqueño de muchísima lana, y sí; ya se vio, porque –según lo que han investigado los medios de comunicación– la fiestita costó más de 60 millones de pesos. ¡Unos 15 años!, ¿Por qué tanto? Pues, porque la fiesta se dio en el club de empresarios o algo así; en el lugar más exclusivo de Tabasco –yo creo que ha de ser Villahermosa– . Hubo una alfombra roja, y estaba ahí Galilea Montijo recibiendo a los invitados.
La quinceañera arribó con su padre y traía un vestido muy parecido al Dior de archivo que en algún momento usó eh Natalie Portman, uno muy bonito que parece de escamas, pero el de Mafer no fue el Dior, sin embargo, el vestidito sí cuesta más de 80,000 pesos porque es de una marca turca que utilizan las reinas de belleza.
La niña entra a la fiesta después de que Galilea le hace de edecán, básicamente. En el salón, de pronto aparece un pastel un poco kitsch, bastante “Camp”, como si estuviéramos en la MET gala, pero no estábamos en NY; estábamos en Tabasco… y de pronto, detrás del pastel de fondant con la figura de la Estatua de la Libertad, aparece ataviada en vestido rojo corto (bastante equis porque iba a un evento flashi- social, así que se hubiera puesto más fantasía) la mismísima Belinda cantando el happy birthday al mejor estilo Marilyn Monroe, cuando se lo canto al presidente Kennedy, pero sin la fantasía y sin el cuerpo de la Marilyn, obvio, y por supuesto, Belinda ha de haber estado 3 minutos en lo qel pago ha de haber sido en efectivo. Luego, entrada la noche, aparece en el escenario J Balvin, un reggaetonero de la vieja escuela.
Para coronar la fiesta, el regalo del papá a la quinceañera es anunciado por la reina de la estulticia y la frivolidad, la influencer de bolsas de lujo Prisci Escoto, quien asesroó al padre para regalar a la festejada su primera BIRKIN de Hermés, una bolsa que, la más baratita cuesta 400 mil (nueva), aunque seguro la rubia regiomontana le ha de haber recomendado adquirir la “Himalaya”. Modelode millones de pesos que solamente la tienen la Kardashian, la esposa de Cristiano Ronaldo y acá en México se le vio a la tránsfuga Inés Gomez Mont.
Bien, ahora no hagamos una lista de los excesos de los poderosos, pero lo que me da un poco de indignación y tristeza en esta niña es ¿qué puede desear después de esto? si a los 15 años tuviste una fiesta así, un regalo así, las personalidades que fueron; ya te diste color dólar frente de toda la sociedad, ahora imagínense cuando un hombre pretenda a esa niña; ¿Qué le puede ofrecer después de eso? o Así son las vidas de redes sociales; así es el tema aspiracional, y así es la onda de la falta del deseo y la aniquilación de toda ilusión por tener cosas gracias a la inmediatez… y al tren del mame.